Asesino de Mara Castilla tenía antecedentes penales.

 

La Razón.

Apesar de contar con antecedentes penales, la empresa de taxis privados Cabify, en Puebla, permitió que Ricardo Díaz formara parte de su lista de choferes, a los que califica como “seguros” y “elegidos uno a uno con la formación necesaria”.

Ya con ese trabajo, este hombre condujo el auto en el que llevó a la joven Mara Fernanda, abusó sexualmente de ella, la asesinó y luego abandonó su cuerpo al fondo de un barranco, en un paraje solitario de Xonacatepec.

De acuerdo con información obtenida por la Fiscalía de Puebla, antes de ser chofer de Cabify, Díaz fue acusado del delito de robo de combustóleo.

El dato

  • Activistas feministas acusaron a las autoridades estatales y federales de ser omisas en el homicidio de la joven Mara Fernanda en Puebla.

El hombre de 21 años formaba parte de un grupo de huachicoleros que operaba precisamente en los límites entre Puebla y Tlaxcala.

Los agentes que se dedicaron a investigarlo y buscarlo tras la desaparición de Mara, descubrieron sus antecedentes al cotejar los archivos criminales, con su nombre completo, su edad y su fecha de nacimiento, del 29 de febrero de 1996.

Así fue como supieron que el hombre que debió llevar a su casa a esta joven la madrugada del pasado viernes 8 de septiembre, había estado detenido por robar ductos de Pemex en el estado.

Esta información permitió a los agentes de la dependencia que encabeza Víctor Carrancá ubicar los domicilios en los que podía esconderse este sujeto. 

Ya con esos datos fue que finalmente lo aprehendieron la semana pasada en el municipio de Terrenate, en Tlaxcala.

Antes de ser detenido, Ricardo Díaz fue entrevistado por las autoridades que buscaban a Mara Fernanda.

En sus primeras declaraciones el hombre aseguró que él recogió a la joven aquella madrugada en el bar The Bronx. Según dijo, la llevó y la dejó 30 metros antes de la entrada de su casa; después se fue de ahí.

La realidad —revelaron las indagatorias de las autoridades— es que aquella madrugada el hombre se aprovechó de la estudiante. La llevó a un motel muy cerca de su domicilio, ahí la vejó y la atacó hasta quitarle la vida.

Después la envolvió en una sábana del lugar, la subió al auto Cabify y la sacó de ahí. Condujo durante unos 40 minutos y finalmente abandonó su cuerpo en el solitario lugar de Xonacatepec.

Supuestamente para formar parte del grupo de choferes de Cabify, la Gerencia de Recursos Humanos solicita además de comprobantes de domicilio, una constancia de antecedentes no penales y la aprobación de exámenes toxicológicos y psicométricos.

En su página de Internet, según ellos, afirman que también se les da un “curso de capacitación para conocer el trabajo, protocolo, trato al cliente y cómo actuar ante alguna emergencia”.

Además, se les aplican evaluaciones recurrentes que consisten en “revisiones a conductores en la calle, de lo cual se derivan sugerencias para mejorar el servicio al cliente”.

Actualmente, su chofer Ricardo Díaz se encuentra preso. Ha negado todo.

El análisis y la triangulación de la ubicación de los teléfonos celulares, tanto del equipo de este chofer de Cabify como del de Mara, permitieron a los investigadores ubicar la zona en donde podría estar ella.

El viernes después del mediodía la hallaron sin vida a 40 minutos de su casa. Este fin de semana su familia la despidió en un velorio en Xalapa.