¿Por qué han aumentado tanto las tomas clandestinas en este sexenio?

Vicente Bello

Revista Zócalo.

El enfrentamiento entre huachicoleros y soldados seguía ayer dando de qué hablar cuando, en las redes sociales, fueron colgados videos en los que se observa en el pueblo de Palmaritos, Puebla, a un militar ejecutando a un civil tirado en el suelo; otro video en el que, ahora, también se observa a un civil disparando a un militar por la espalda, quien cae al suelo. Y más videos en los que civiles contradicen la versión de la Sedena, de que los militares habían sido recibidos con fuego a discreción, pero interponiéndoles como escudo humano a niños y mujeres, por lo cual no pudieron defenderse al grado de caer muertos cuatro soldados.

Hace exactamente ocho días, entre la noche del miércoles y madrugada del jueves de la semana pasada, ladrones de combustible conocidos como huachicoleros presuntamente se enfrentaron con soldados en el pueblo de Palmaritos. Causó estupor el enfrentamiento por varias razones: Porque murieron cuatro soldados, porque hubo manifestaciones de pobladores, porque murieron personas aparentemente ajenas al crimen organizado y, entre varios otros motivos, porque habrían ocurrido ejecuciones.

En su sesionar de la Comisión Permanente, el martes, anteayer, el Congreso de la Unión se pronunció sobre el caso. Dijeron muchas cosas: Una, notable, que además de ser un fenómeno criminal, el robo de gasolinas ya también comienza a mirarse como un fenómeno social.

He aquí la continuación de los oradores:

Lía Limón García, diputada federal del Pvem: “No basta con acciones gubernamentales, sino que es necesario generar conciencia en la sociedad de que cuando una persona compra gasolina en el mercado negro o en el mercado clandestino se vuelve parte de esta cadena delictiva afectando a la sociedad y beneficiando a bandas criminales, en particular, en este caso a los llamados ‘huachicoleros”.

Dolores Padierna Luna, senadora del PRD: “En agosto de 2003, la paraestatal informó que existe un grupo de trabajo interinstitucional del Gobierno federal en el que participa Pemex con el propósito de delinear estrategias, dar seguimiento al programa de combate al mercado ilícito de combustibles y ejercer las acciones legales procedentes.

“Se desconoce hasta la fecha cuáles fueron los resultados de estos grupos interinstitucionales, han pasado seis directores de Pemex desde entonces. Tres Secretarios de la Defensa Nacional, tres Secretarios de Marina, ocho titulares de la PGR, ocho Secretarios de Energía y no se ha informado ningún avance que hayan tenido estas autoridades.

“En 2010 desapareció el presupuesto federal de la partida para el Programa de Combate al Comercio Ilícito de Hidrocarburos, anunciado en 2002 para Pemex. No se ha explicado por qué se disminuyeron estos recursos, ni el comercio ilegal de combustibles y por qué éste se incrementó.

“Entre 2008 y 2015 se incrementó de 57 a 100 el número de perforaciones ilegales.

En el gobierno de Enrique Peña Nieto han crecido las tomas clandestinas de combustible a un ritmo mayor que en los otros dos sexenios anteriores”.

El PAN en voz del diputado Javier Antonio Neblina Vega: “El robo de gasolina es un problema mucho más complejo y multifactorial que tiene que ver con cuestiones sociales, económicas, falta de oportunidades de empleo, corrupción, delincuencia organizada y complicidades.

“Para erradicar este problema se requiere una solución integral, voluntad política y aplicación estricta de la ley, así como terminar con la corrupción en Pemex y la complicidad de servidores públicos”.

El PRI envió al diputado Benjamín Medrano Quezada, quien dijo: “En el año 2014, en México se registraron pérdidas por un valor de más de 1,159 millones de dólares derivadas de los robos de los hidrocarburos. Además, según la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros, el crimen organizado podría estar controlando el día de hoy hasta el 20 por ciento del mercado nacional de los combustibles; sumado a lo anterior, las pérdidas por reparaciones a la infraestructura y las tecnologías afectadas por el crimen organizado han alcanzado niveles hoy alarmantes.

“Lo anterior, se ha traducido en un constante desabastecimiento en regiones del país que afectan hoy en día a cientos de estaciones de servicio, de abasto de combustible automotriz y, por lo tanto, termina perjudicando a los que, como ustedes y yo, somos consumidores.

“En Puebla, el robo de combustible se ha convertido en un negocio de los pueblos inmiscuidos en la región conocida como El Triángulo Rojo, ya tan mencionada.

“Hoy en día nos cuesta entre 15 a 20 mil millones de dólares al año de pérdidas por el robo de combustible, pero además, esto provoca que se recaude más, perdón, menos IEPS en la gasolina.

“En el 2015 se detectaron 815 puntos de ordeña en Puebla, más del doble que el año anterior; y el primer semestre del año pasado se localizaron 601 tomas clandestinas que representan casi la tercera parte de éstas a nivel nacional”.

“Sensible ante esta situación que vive hoy Puebla, responsable de la necesidad de hacer valer el Estado de derecho, el pasado viernes el Presidente giró instrucciones a las Secretarías de la Defensa Nacional, de Marina, de Hacienda y Crédito Público, así como a la Procuraduría General de la República y a Pemex para que instrumenten una estrategia integral que venga a combatir este ilícito que se da en toda la geografía nacional.

“Asimismo, desplegará más de 2,500 efectivos militares, que junto con 500 oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, desarticularán seguramente a esas organizaciones dedicadas al robo de hidrocarburos en El Triángulo Rojo que tanto daño nos han hecho”.

Pero lo de los huachicoleros parece una bola de nieve. (Continuará)