Sacerdote Gerardo Silvestre, sí violó a los niños de Oaxa

Sacerdote Gerardo Silvestre, sí violó a los niños de Oaxaca: Juez

Fto de Mario Jímenez Leyva.

Yuri Sosa

El Juez Mixto de Primera Instancia, del distrito judicial de Villa Alta en Oaxaca ratificó la culpabilidad del sacerdote Gerardo Silvestre Hernández, por encontrarle plenamente acreditado el delito doloso de corrupción de personas menores de 18 años de edad, cometido en agravio de dos menores de edad.

El Foro Oaxaqueño de la Niñez informó que durante la audiencia de conclusiones del pasado 18 de enero se dio a conocer esta resolución, en la que se cita como “plenamente demostrada la responsabilidad del acusado Silvestre Hernández”.
La sentencia

Posterior a esta parte del proceso penal, el juez apuntó que el paso que continúa es dictar la sentencia, lo cual se realizará en los términos que marca la ley, que son de aproximadamente 15 días, pero considerando que son tres tomos voluminosos del expediente, la sentencia podría prolongarse más tiempo, indicó el Foro.

De concretarse la sentencia, el Foro apuntó que el hecho cobra relevancia, pues de concretarse la sentencia condenatoria, sería la primera contra un sacerdote pederasta en el país.
La organización agregó que el tiempo para que el acusado presente un recurso más para protegerse concluyó, por lo que ahora la conclusión del tema está en manos del juez.
Exigen justicia

El Foro Oaxaqueño reiteró la exigencia de justicia para los menores de edad violentados por Gerardo Silvestre.
El cura fue detenido en Tlaxiaco en noviembre del año 2013 acusado de pederastía. Aunque la orden que se ejecutó es por el delito en contra de dos menores, organizaciones defensoras de los derechos de los niños y otros sacerdotes han señalado que Silvestre Hernández pudo haber abusado de más de 45 infantes.

Silvestre Hernández también fue párroco en San Pablo Huitzo, en donde durante el tiempo que sirvió como acólito en el año 2006 abusó sexualmente de un menor de edad, según lo denunció el padre de la víctima en el año 2012, cuando presentó la denuncia formal.

De acuerdo con las organizaciones que siguen los diferentes casos, el sacerdote también pudo haber cometido este delito en Camotlán, parroquia en la que se presume hay cerca de 45 niños víctimas; las agresiones se repitieron en posteriores parroquias de Villa Alta, San Juan y Santa María Ozolotepec por un periodo total de 6 años