Exijo un “sí contundente” para apoyar a mujeres de las comunidades indígenas: Diputada Federal Karina Barón

Palacio Legislativo de San Lázaro, Ciudad de México; a 01 de marzo de 2016

 

 

CIUDAD DE MÉXICO.- “Yo tengo la responsabilidad de transmitir a mis colegas diputados una

urgencia: las mujeres indígenas no pueden esperar más, su situación es crítica y debemos priorizar

ya su atención”, explicó Karina Barón, diputada por Oaxaca.

“Esa responsabilidad yo la asumo con un ‘sí contundente’ y espero lo mismo de los demás

legisladores”, enfatizó.

Lo anterior, luego de presentar ante el pleno de la Cámara de Diputados federal, un llamado al

Gobernador de Oaxaca, para que se dote de personal y equipo técnico a la Unidad Médica Rural

de Cerro Concha, en Santa María Jacatepec, una comunidad enclavada en el distrito de Tuxtepec.

Barón explicó que esa solicitud resulta de atención prioritaria, pues en Cerro Concha no hay

personal ni infraestructura para atender a la población, principalmente a las mujeres que allí

habitan. Esas personas se encuentran, por lo tanto, en completa indefensión, “es como si el

gobierno no existiera”, señaló.

De hecho, la diputada oaxaqueña describió con numerosos datos la situación del sector de salud

en la entidad, mismo que ha sido motivo de gran indignación pública durante la actual

administración 2010-2016 en el estado, que concluye en diciembre próximo. Esta indignación, es

producida por numerosos casos de corrupción, negligencia médica y desabasto de medicamentos,

en detrimento de la población oaxaqueña, una de las más necesitadas del país.

“La indignación en Oaxaca es palpable. No hay servicios básicos. Jacatepec es una muestra, pero

en todo el estado hay carencia de personal médico y la gente no tiene apoyo de ninguna especie”,

reiteró la diputada, con raíces precisamente en esa región del Papaloapan, colindante con el

estado de Veracruz.

El punto de acuerdo dado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, señala que Oaxaca tiene un

importante número de habitantes indígenas, que viven en condiciones de salud preocupantes y

precarias, y por lo tanto es preocupante que no se atienda a las comunidades a través de servicios

médicos adecuados para garantizar el derecho a la salud conforme a lo establecido en el artículo

4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.