En regreso a clases padres de familia reclaman a Peña

MÉXICO, D.F. (apro).- Al arrancar el ciclo escolar 2015-2016 en Coyuca de Benítez, Guerrero, el presidente Enrique Peña Nieto enfrentó el reclamo de padres de familia por la lentitud con que se llevan las obras de restauración del plantel donde estudian sus hijos, dañado por el huracán Manuel hace dos años.
Mientras el presidente declaraba inaugurado el nuevo ciclo escolar y presumía el “éxito” de la reforma educativa, los manifestantes llegaron a la Secundaria Técnica número 15 “José Vasconcelos” con fotografías de la escuela primaria “José Martha Zúñiga” de Coyuca de Benítez, en las que se apreciaban las obras a medias, pese a que el gobierno federal destinó siete millones de pesos del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) para construir un nuevo plantel en otro predio y medio millón más para equipamiento.
Según el director de la escuela, Sinué Salinas Muñoz, la obra lleva 70% de avance, pero las autoridades le pidieron firmar como responsable para que se entregue. Al plantel le faltan parte de los baños, áreas verdes, así como equipamiento y servicios básicos como agua y luz.
Para el acto oficial de inicio de clases, la Presidencia de la República eligió una escuela que también fue dañada por el mismo huracán, pero que hoy abrió sus puertas en condiciones muy diferentes.
Ahí, frente a estudiantes, maestros y autoridades, Peña Nieto presumió:
“Cuando tuvimos el efecto de Manuel, estuvimos aquí para iniciar la reconstrucción en este municipio y en otros municipios. Por eso celebro encontrarme en esta escuela, donde ustedes son testigos de cómo se va materializando los programas que derivan de la reforma educativa”.
Y se fue de largo: “Los maestros y maestras de México son los actores protagonistas de la reforma educativa, en ellos descansa realmente el éxito y alcance” de ésta.
Luego, les pidió su apoyo para su aplicación en todo el país. “Lo más importante es que aseguremos que la reforma educativa esté presente en toda la geografía nacional”, dijo.
El pasado viernes 21, la disidencia magisterial de Guerrero anunció que acudiría al acto presidencial para manifestar su rechazo a la reforma educativa.
Sin embargo, Walter Añorve, líder de la región Acapulco de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), explicó que los disidentes creyeron que “lo más prudente era no arriesgar a nuestros compañeros, puesto que pudimos corroborar un dispositivo de seguridad muy grande”.
Los manifestantes también llamaron a declararse en paro laboral este lunes. No obstante, sólo alrededor de 10%, de 11 mil 300 escuelas en las ocho regiones del estado, no abrieron sus puertas, según el secretario de Educación en Guerrero, Salvador Martínez della Roca. El funcionario advirtió que los profesores que no acudieran a las clases les aplicarían la norma y les levantarían un acta administrativa.