Con Tinta de Quintero. La mediocridad del funcionario

mediocre

Javier “Magno primero”, heredó la corona de Luis, y ahora se ofende, se encoleriza y patalea

Bufón

 

Opinión de Antonio Quintero

 

Oaxaca, Oax.-Viernes 30 de mayo de 2014

 

El protagonismo absurdo del mediocre es sentirse halagado, siempre y por siempre, desde que inicia la mañana hasta que llega la noche, es como aquella fábula idiota de la Cenicienta y de cuentos de la bruja malévola y maldita, su mediocridad entonces se debía a que destruyeran sus encantos, que la realidad no era su verdad, a pintarle por supuesto su mundo de color de rosa, a decirle mi rey cuando es en realidad un pinchurriento alcahuete de sus propios actos, grotescos y sucios.

 

Es como aventarle rubor a la fea, o al feo, al estúpido para que se vea bonito, agradable cuando no lo es, cuando solo es un pedazo de histeria y mediocridad andando, esos son los payasos del momento, les gusta maquillarse de lo que no son y aparentan facha, pero son finalmente mentiras y desengaños… traidores por naturaleza porque su apetito es ya incontrolable, sobre todo aquellos que utilizan la doble cara, doble finalidad, y el doble juego perverso.  Por eso tenemos funcionarios huecos, porque no tienen nada, porque solo tienen mediocridad, y es la que ofrecen, la que expresan, la que externan, la que maquillan una y otra vez, porque no son legítimos… Están acostumbrados a que los adulen, los vanaglorien, los hacen casi dioses cuando en realidad son tristes y verdaderos patanes, pero para ello deben de tener del otro lado quienes hacen la historia de sus actos; los compinches, los que aplauden sin cesar, los comodines y los bufones que nunca faltan… entonces  -¿somos similares a la época de virreinato del siglo IV y XV cuando se gobernaba de manera absolutista-?, cuando criticar al virrey, al príncipe, al duque y a toda la realeza era ofensivo y con ello la guillotina, la hoguera, el sarcasmo, por nombrar algunas  de las “bondades supremas”, de un régimen autoritario, y vagamente estúpido… Por supuesto que no ha cambiado nada en nuestro tiempo, las conductas de virreyes, de estereotipos que los funcionarios actuales quieren amoldar, igualar, que les aplaudan todo hasta las estupideces. Esa es la inmensa mediocridad que llegan a tener nuestros funcionarios que luego se convierten en verdaderos patanes, como Javier “Magno primero”, quien ha heredado la corona de Luis VX, y ahora  se ofende, se encoleriza y patalea, vomitando el estiércol que en estas últimas fechas se ha empachado y vociferando que -¡no voy a pagar para que me madreen! Y luego  – “¡No¡ Que se muera de hambre tres años ese pendejo, por culero” … Los patanes como Javier “magno primero”, debieron no haber ganado una elección, precisamente por ¡cccccuuuulllleeeerrrrooooo!, -¡imagínese amigo lector !, que tengamos a un presidente municipal que tiene un detestable vocabulario de esos de verdadera calle, ¡pues claro¡ llegó a ese puesto amparado por sus padrinos que ya lo palmean para la grande. Las acciones que ha tenido Javier “Magno primero”, en sus más de cien días de gobierno no han sido acertadas, en estos primeros meses ha perdido el horizonte y lo seguirá haciendo por esa actitud que ya tiene y que se siente bendecido por los Dioses. Pues lamentable que no pueda llenar el enorme  vacío que tiene en comunicación social y que se sienta precisamente frustrado por la incompetencia de sus inútiles funcionarios, pero como ya empezó por sus cartitas aclaratorias, estaremos esperando recibir la que nos toque y que conteste a su actitud bribonera,  de un ring que solo él ve, y que invita a quien se le pegue la gana, lo cierto de todo esto es que no puede gobernar solo, y el tiempo dirá cuan hipócrita es Javier “Magno primero”… Los patanes siempre están a la deriva… porque el hígado se les infla, el cerebro no les carbura y porque su boca y sus acciones lo transparentan… Nacido para ser corriente, primitivo… Recuerdo que  se fascinaba  cuando leía, esta columna, sobre algún funcionario de la Coalición, hoy y ahora le toca a él, porque sencillamente es funcionario, presidente municipal y está en el ojo del huracán, posiblemente él ya no esté dentro de tres años, porque el vaivén de la política así es,  nosotros vamos a continuar, porque el periodismo no es de tres años ni de seis años, y seguiremos siendo críticos, porque somos libres de pensamiento y de convicción, habrá quienes prefieran guardar silencio, y eso le baste para  pretender acallar a la prensa con las vísceras, con prepotencia y escriban así maravillas de su gobierno… Y ya se me corrió la Tinta, hasta la próxima.