LOS NIÑOS NECESITAN QUE LES LEAN

Para fomentar la lectura,

lectura

Oaxaca,Oax 27 octubre 2013.

Leer es uno de los actos más significativos que puede llevar a cabo el ser humano. La lectura, según Felipe Garrido, es una fuente de experiencias, emociones y afectos; que puede consolarnos, darnos energía e inspirarnos.

La lectura ayuda al ser humano a liberarse de prejuicios y temores, favorece a que piense por sí mismo, ya que es fuente óptima de los mejores pensamientos. Además, le permite al ser humano descubrir su potencial, pues es un auxilio en la búsqueda de los talentos especiales, que muchas veces se encuentran escondidos.

La lectura contribuye al desarrollo de la vida cultural, social e intelectual de la sociedad. Capacita al hombre para que pueda desenvolverte con mayor eficacia en la escuela, en el trabajo y en la sociedad. La lectura influye en los hábitos, ideas, conceptos y juicios de cualquier ser humano. A través de ella, uno puede tener acceso a la información que acreciente nuestras diferentes áreas de conocimiento.

“El que lee, se sienta de nuevo a los pies de los grandes maestros. La lectura abre ante la mente un universo que yace oculto. Sólo la lectura puede sacarlo a la luz… Saber leer es poseer la llave mágica que abre el cofre donde se guardan los tesoros de la sabiduría. Leer es usar la llave. Ninguna industria reditúa tanto por el tiempo que se le dedica como la lectura…, por la familiaridad con la buena literatura, el hombre llega a ser más adecuadamente hombre…” escribió el Dr. Félix Cortés en su libro Un Sitio en la Cumbre.

Y es tal la importancia de la lectura, que la naturaleza de la experiencia profesional de una persona, se revela por el carácter de los libros que escoge leer en los momentos desocupados, señala la Sra. White. Ella misma hace mención que los niños necesitan lectura apropiada, que los divierta y recree, sin desmoralizar la mente ni cansar el cuerpo.

Por lo tanto, es deber de los padres y maestros, velar que la lectura que es pura, amable y de buen nombre, sea el alimento saludable para la mente de sus hijos y alumnos respectivamente. Porque cuando se les proporcionan lecturas buenas, sanas y puras, cultivarán el gusto por ellas.

Los siguientes consejos le ayudarán a desarrollar el gusto por la buena lectura a sus pupilos:

  1. Llame la atención.

    • Lea. Es importante que lo observen leyendo. Si lo ven hacerlo con gusto y avidez, desearan imitarlo y compartir esa experiencia.

    • Escoja un lugar agradable y cómodo. Asociarán la lectura con un momento de calma y seguridad en que se encuentran rodeados de afecto y atención.

  2. Invítelos a escuchar sus lecturas.

  • Haga lecturas en voz alta.

  • Trate de dar expresión a la voz, para que se comprenda el sentido de la lectura.

  • Conviene que los niños pequeños escuchen la voz de sus padres.

  • Seleccione historias que capten la atención de los niños, cercanas a sus intereses, sus gustos y necesidades. Los niños siempre están dispuestos a escuchar las buenas historias.

  • Escoja historias que se presten a ser escuchadas por partes. Lea una parte por día hasta terminarlas.

  1. Léales todos los días.

  • Lo ideal es que la lectura, como las comidas, sea todos los días.

  • Lea unos diez minutos al día. Al principio pueden parecer muchos minutos, pero con el paso de los días, estarán leyendo más de veinte minutos.

  • Trate de establecer un momento fijo para la lectura, preferentemente, en una hora en que todos puedan estar tranquilos.

  1. Comenten las lecturas.

  • Al leer juntos y comentar lo que se lee, ayudará a todos a comprender las lecturas y también a aprender a expresarse mejor cada día.

  • Comiencen con textos cortos y vayan alargándolos poco a poco, para que aumente la capacidad de atención de quienes escuchan la lectura.

  1. Invite a sus pupilos a que ellos hagan las lecturas.

 

En esta época, los buenos valores se están olvidando, es una excelente opción para las familias y las escuelas iniciar un programa de lectura que fomente la convivencia entre sus miembros.

 

Por Galdino Enríquez Antonio

Catedrático en la Universidad Benemérita y Heroica de México, A. C.