El IVA de la Ineptitud

Álvaro Alejandro Morales García
> El IVA de la ineptitud
18/10/2013

La franja fronteriza parece ser la región más lastimada por la Reforma Fiscal de Peña Nieto. De aprobarse se eliminaría la competitividad, se encarecería todo, lastimaría a agencias aduanales, transportistas, maquiladoras, los sueldos netos se verían reducidos, impulsaría la ilegalidad, afectaría a los comerciantes y a cada simple habitante de esta región. Crecería el riesgo de perder empleos, de que nuevas maquiladoras no se asienten en nuestra ciudad, Nuevo Laredo tendría ahora que competir con toda la República Mexicana y no sólo con las ciudades fronterizas. ¿Y todo para qué? Para que nuestro Presidente pueda cumplir con promesas populistas hechas en campaña.

Ya lo dijo Videgaray: “alguien tiene que pagar”. Pero ¿por qué los fronterizos? ¿Será acaso porque aquí perdió Peña Nieto? ¿Nos tendrá rencor por no haber creído en él? No lo sé, lo que sí sé es que si alguien tiene que pagar que sea él. En ninguna de las reformas veo algún decreto o ley que reduzca los sueldos del Presidente, su gabinete, legisladores, gobernadores y demás, que por cierto, nos ahorraría millones de pesos mensuales. En ninguna parte dice que se elimine la partida de “gastos personales” del Presidente y su familia, los cuales, no seamos ingenuos, puede pagar sobradamente, aunque ahora compre en Liverpool en vez de Bijan.

Si realmente alguien tiene que pagar, que paguen los asesores de Peña Nieto que, en menos de un año, han puesto en riesgo la economía del país ocasionando una recesión, enojo social, desencanto e incluso una pérdida considerable en los ahorros de los trabajadores. Si alguien tiene que pagar, que paguen los líderes sindicales que con sus abusos compran aviones y propiedades; que paguen los ex gobernadores y actuales gobernadores que se han llenado sus bolsillos con dinero del pueblo. Si alguien tiene que pagar, que paguen los partidos políticos que año tras año reciben presupuestos de miles de millones de pesos aunque no haya elecciones federales.

Sí señor Videgaray, sí C. Presidente, alguien tiene que pagar, empecemos con ustedes, con sus asesores, con quienes han tenido a bien manejar de manera nefasta el gobierno de este país. Si quiere sacar dinero para cumplir sus promesas, no empecemos quitándole a la frontera, ni sacando dinero de los trabajadores para pagarle a los que no trabajan; empecemos mejor con no regresarle el dinero a Raúl Salinas, con no pagarle una beca a Moreira, con no exonerar a Tomás Yarrington, con reabrir la investigación de Arturo Montiel, su tío. Empecemos con crear empleo, impulsar la competitividad, mejorar la educación y el nivel de los hospitales.

No se escuden diciendo que la homologación es justa y afecta a la clase media, no pequen de insensatos, la clase media de la frontera compra en su mayoría los artículos en Estados Unidos. La homologación afectará en mayor medida a quienes no pueden cruzar, a quienes tienen que comprar sus cosas en México y que, además de aumentarles los precios en un 5%, verán que su sueldo neto (después de impuestos) llegará más reducido. No Peña Nieto, su reforma no es ni justa, ni moderna, ni sensata, su reforma es un atentado a la competitividad de la frontera, a todos los habitantes de la misma frontera, esa que ha sido afectada por la violencia, por el desempleo, y que se ha mantenido callada hasta hoy.

Entiendo que la culpa no es sólo del Ejecutivo federal, sino también de los legisladores del PRI, del Verde y del PRD que ahora se unen para imponernos una medida absurda a cambio de prebendas. Lástima que muchos de esos legisladores sean de la frontera y así traicionen a su propia gente, convirtiéndose en legisladores de adorno que venden su conciencia al mejor postor. Si lo que buscan es justicia social, entonces surtan sus recetas médicas en el ISSTE, vayan a hospitales públicos a atenderse, envíen a sus hijos a escuelas públicas, utilicen vehículos o autobuses para trasladarse, eliminen de su dieta los gastos de celulares y cortes de cabello, renuncien a los beneficios injustos que obtienen por ir a dormirse en el Congreso.

¿Qué obtengo por pagar más impuestos? Ojalá y que eso se tradujera en hospitales públicos de primer mundo en donde los pacientes no tengan que esperar en camillas al ras del suelo. En escuelas de primer nivel en donde no hubiera piso de tierra, sin techo, con maestros que no asisten pero cobran, en donde fuéramos el primer lugar por lo menos de América Latina. En carreteras de gran calado con gran infraestructura. En calles seguras protegidas por autoridades confiables e incorruptibles. En centros de recreación y cultura. En elecciones más limpias. En gobiernos más transparentes. En políticos con capacidad de gobernar. Lamentablemente no será así, los impuestos se irán a financiar políticas clientelistas que pretenden aglomerar el voto de los pobres que ustedes mismos se encargan de crear, y claro, a seguir comprando el gel de ciertos copetes.

Sea como sea, Sr. Peña Nieto, la frontera no está muda ni indefensa. Nosotros no somos Atenco ni olvidamos con facilidad. No nos quedaremos con los brazos cruzados. En la frontera sabemos luchar, sabemos alzar la voz, sabemos exigir y sabemos defendernos cuando nos atacan injustamente. Nos falló la política, es cierto, logró comprar la conciencia de la mayoría legislativa, pero aún quedamos nosotros, los afectados, para decirle abiertamente: “No más IVA en la frontera”.

Ahora sí, nos corresponde a nosotros los ciudadanos hacer algo, no quedarnos con los brazos cruzados. Habremos de demostrar de lo que estamos hechos y que vean los legisladores y Peña Nieto que el atentado que hacen en contra de la frontera no pasara sin lucha, sin resistencia. Que vean cuánto valemos los fronterizos que tanto desprecian. Hagamos algo, salgamos a las calles, marchemos, cerremos nuestros negocios, gritemos, no paguemos impuestos, no prendamos la tele, apaguemos las luces, hagamos huelga, no compremos nada, saltemos al mismo tiempo, lo que sea, pero hagamos algo, porque la ineptitud de nuestro Presidente y de algunos legisladores nos afecta a todos.Luis-Videgaray